El Primer Paso
El punto, el punto ciego, el que no sabe qué hay detrás de él. Ese también intuye que puede estar mirando lo bello y lo feo, por su gran capacidad de neutralizar todo. Que puede estar en cualquier lado sin inmutarse y mirando lo que le toca. Ese punto neutro, ciego y ubicuo, cuando lo hacemos consciente nos empieza pegando en la frente, luego nos amplia la respiración, y nos mete en una armonía extraña y silenciosa. Finalmente nos permite acceder a un escenario esférico donde somos el personaje haciendo cosas que hemos soñado hacer siempre. Aquí estoy me dije, con lo posible bajo mis pies para caminar hacia allí, con todo el tiempo que necesito para hacerlo...Y el punto deja de ser ciego a la meta que le impone su destino. El punto se transforma en el primer paso.


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