Despedida

Todo es un embudo,
el del último suspiro,
cuando tantos recuerdos
se van perdiendo en el olvido.

Frágil memoria la de los bueños años,
pero de acero con los malos,
que se deshielan con la ternura,
de alguno, de alguna.

No sé cual, no se quién.
Sólo sé que te has ido,
por un embudo,
el del olvido...

Ahora espero
que venga a buscarme,
mientras  duermo y caigo.

Y veo, y veo; no soy yo
quien cae por tus mejillas,
son las lágrimas de la partida.

Hernando, 15/03/2019

Comentarios

Entradas populares