Caminar bajo la lluvia
La lluvia nos vuelve precarios, inseguros, carentes del confort de un lugar seco; pero cuando caminas es otro el lugar que te cobija y nos guarece de la lluvia, es un lugar interior, es el calor de una canción que suena al compás de un latido constante, de una respiración incesante, de un paso que avanza hacia una línea horizontal que ya casi no separa el cielo de la tierra, el futuro del pasado, el adentro del afuera, el propio Yo del "Otro", el amor del odio....
A cada paso se van desdibujando los límites porque nos desvestimos de la coraza del miedo y dejamos de castigar nuestra piel de la mirada que no nos entiende, la que nos resbala al irse abriendo puertas a dimensiones donde uno y todo son lo mismo.
Hernando 13/10/2016


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