El tiempo de las cosas



Dejemos nuestro tiempo, 

aquel que experimentamos como nuestro

para que nos atrape el tiempo de las cosas 

que nos rodean.

Ellas no tienen un antes o un después

que podamos sufrir con ansiedad

o con ahogamiento y pena 

por las pérdidas.

Las cosas inertes no sienten,

porque tienen un tiempo diferente.

Seamos el tiempo de las cosas,

de todas ellas juntas,

para sentir que navegamos

en un inmenso barco de campos y estrellas...

Así el tiempo de nuestros pasos

se va ir acercando a ser el tiempo de un camino...

Hernando (1/12/2016)

Comentarios

Entradas populares