Dios dejó de sernos útil
No existe una experiencia divina humana que no sea interpretada. Una experiencia divina que sea experimentada por un hombre terminada siendo interpretada, transformada, deformada, etc. Inclusive para el mismo hombre. Por lo tanto lo divino no le sirve al hombre porque únicamente puede ser interpretado dentro del plano humano,locual implica que necesariamente deba serinterpretada, transformada o deformada.
En conclusión, Dios y todo lo ocurre en el plano divino no le es útil de ningún modo al hombre, porque para que pueda ser comprendida debe necesariamente interpretada, transformada y deformada. Lo divino, no es que se le niegue su existencia, como aquella rimbobante afirmación de Niesztche: "Dios ha muerto". Pués es claro y nadie puede negar su existencia. Pero ante la falencia propia de seres humanos, debemos concluír, que "Dios ha dejado de sernos útil"
Porque lo interpretaremos en función en nuestro instinto de conservación. La reacción instintiva por conservarnos se nos impone. No elegimos existir con ese instinto pero lo tenemos, es un condicionamiento del cuerpo, y la conciencia se ve incluída por el cuerpo.
La condición es esa, llegamos al cuerpo determinado a conservarse en un medio favorable o desfavorable. En un medio que podemos modificar a medias, de acuerdo a nuestras posibilidades.
Pero nada de lo que tenemos, salvo algunas nimedeades, ha sido creado por nosotros. Todo nos ha sido de arriba. Esa es la evidencia mas concreta de la existencia de un orden , de una inteligencia que nos manda, que nos coica en situación de "existir" y con el chip de conservarnos a la par que nos adaptemos almffioquenos rodea.
Bien ahi tenemos la evidencia de lo opuesto alo declarado por Niestche.
Pero más de eso el querer interpretarlo va a ser siempre dentro del contexto de nuestro instinto de conservación. Y lo interpretaremos como el salvador. El salvador de nuestra extinción.
Nuestro apego a esa idea es tan fuerte, pero no es por su verdad, si no por el mandato que nos supera, nuesteo propio instinto.
Es decir creemos en Dios para "salvarnos", nada más interesado que esto, y que nos apega a nuestra poseción en el mundo. Poseemos, y somos y espacialmente sentimos que ecterdernos espacialmente también nos extendemos temporalmente.
Finalmente negando a Dios lo terminamos encontrando.
Pero no es el mismo Dios, el que negamos es el interpretado bajo el mandato de la suoervicencia, el que inventamos para sslvarnos El que finalmente encontramos es el evidente. El que se nos revela al comprender que hemos sido arrojados a una existencia no creada y no elegida por nosotros pero que nos incluye. Es la ecperiencua del "estar ahi". El "dasein" de Heidegger.
Ese Dios no es el interpretado por intención de subterfugio para salvarnos.
Es el evidente que trasciende cualquier intención personal.
Esta ahí, antes que nosotros, más allá de nosotros.
Las dos actitudes
1 De la intención
Esta actitud va subordinada al instinto de conservación, al temor, y está siempre en relación con el futuro, con lo que pasará mañana.
2 Del reconocimiento
Esta actitud es en sentido inverso a la anterior, se relaciona a la idea de lo que está, de lo dado. Es decir mucho de presente y con algo de pasado.
¿Qué resultados trae una y otra actitud?
La primera, que es la más común, tiene como resultado la ansiedad, es un permanente desgarrarse a sí mismo por el cumplimiento de un fin. Tiñe la existencia de de una permanente insatisfacción.
También nos hace depender de todo aquelloque nos pueda sacar, de ideas salvacionistas, mágicas, etc.
La segunda es la menos didundida y la más recomendable. Consiste en reconocer, aceptar y agradecer lo dado, lo que tenemos. Sus detractores, le endilgan la conformidad y la inacción. Pero es una idea a priori, pues una vez en ella, y haciendo cosas en funcion de un proyecto o meta, lo que importano es lo que lograré, sino la de ir reconociendo permanentemente lo que tengo y lo que heo voy logrando. Es decir colocado en el presente y el pasado.


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