Café la Humedad (versión de Hernando)
Un puesto de observación desde el cual veo la vereda mojada por la nostalgia, y muchos pasos que se apuran para no mojarse.
Como lo hice yo al entrar y ocupar mi mesa bien al lado de la ventana guillotina, de la.misma madera que están hechas las mesas y las sillas.
Todo está impregnado con ese perfume a cogñac que les va dejando el viejo mozo, con su repasador blanco lleno de humedad.
Desde ahí miro varios mundos. Uno conflictuado y acorazado. Otro alegre, dicharachero. Otro que nadie mira, es el que sufre.
Al final me quedo con mi pequeño mundo de largas esperas y ansiedades por ese mañana que jamás llega.
Al final caen los amigos, y sus dichos de viste, lo que pasó en los mundos aquellos. Pero nadie menciona el tercero de los mundos
Las risas van y otras vienen, entre el humo y el café la horas pasan y Ella sigue sin llegar.
Todos de pie. Los abrazos y las manos que se estrechan amacando una sonrisa.
Cada uno vuelve lentamente, en la noche cerrada para que lo abrace tiernamente su soledad.


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