Objeto invisible

Asiéntase la mirada sobre sí misma,
como el suave aterrizaje de un ave,
para observarse a sí misma
en el espejo sin peso y medida,
y tocar lo transparente
con ojos que no poseen.
Se despega de las cosas
esa mirada y vuela,
Ya no pesan en su espalda
los sacos de arena
y la gravedad la libera.
Asiéntase la mirada sobre sí misma,
y descubre otras miradas
de una profundidad inusitada.
Nace un punto de vista,
objeto y acto de una belleza sin colores.
Es un observador consciente,
enmarcado en alguien mayor que lo observa.
No está solo ese punto que nace,
es un techo que lo contiene...

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